Liturgia

SEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

17 LUNES.

- Sant 1, 1-11. La autenticidad de vuestra fe produce paciencia, para que seáis perfectos e íntegros.
- Sal 131. R. Cuando me alcance tu compasión, Señor, viviré.
- Mc 8, 11-13. ¿Por qué esta generación reclama un signo?

18 MARTES.

- Sant 1, 12-18. Dios no tienta a nadie.
- Sal 93. R. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor.
- Mc 8, 14-21. Evitad la levadura de los fariseos y de Herodes.

19 MIÉRCOLES.

- Sant 1, 19-27. Poned en práctica la palabra y no os contentéis con oírla.
- Sal 14. R. ¿Quién puede habitar en tu monte samto, Señor?
- Mc 8, 22-26. El ciego estaba curado y veía todo con claridad.

 

20 JUEVES.

- Sant 2, 1-9. ¿Acaso no eligió Dios a los pobres? Vosotros, en cambio, habéis ultrajado al pobre.
- Sal 33. R. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó.
- Mc 8, 27-33. Tú eres el Mesías. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.

21 VIERNES.

- Sant 2, 14-24. 26. Lo mismo que el cuerpo sin aliento está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
- Sal 111. R. Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
- Lc 8, 34--9, 1. El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

22 SÁBADO. CÁTEDRA DE SAN PEDRO, apóstol, fiesta

- 1 Pe 5, 1-4. Yo, presbítero con ellos, testiugo de la pasión de Cristo.
- Sal 22. R. El Señor es mi opastor, nada me falta.
- Mt 16, 13-19. Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

23 DOMINGO SÉPTIMO DEL TIEMPO ORDINARIO.

- Lev 19, 1-2. 17-18. Amarás a tu prójimo como a tí mismo.
- Sal 102. El Señor es compasivo y misericordioso..
- 1 Cor 3, 16-23. Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios.
- Mt 5, 38-48. Amad a vuestros enemigos.


Perdonad caminando hacia la santidad

Ya en el Antiguo Testamento Dios llamaba a los hijos de Israel a ser santos <<porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo>> (1 Lect.). En el Evangelio de hoy Cristo nos llama a ser perfectos, como nuestro Padre celestial es perfecto. Esa vocación a la santidad la llevamos a cabo en a través del amor al prójimo. Un amor que nos debe llevar a querer incluso a nuestros enemigos, ya que el Señor es compasivo y misericordioso, y no nos trata como merecen nuestros pecados (salmo resp.). Hoy tiene un realce especial la petición del padrenuestro: <<Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofende>>

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