Liturgia

XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

11 LUNES.

SAN MARTÍN DE TOURS, obispo,

- Sab 1, 1-7. La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres; el espíritu del Señor llena la tierra.
- Sal 138. R. Guíame, Señor, por el camino eterno.
- Lc 17, 1-6. Si siete veces en un día vuelve a decirte: «Me arrepiento», lo perdonarás.

12 MARTES.

SAN JOSAFAT, obispo y mártir,

- Sab 2, 23-3, 9. Los insensatos pensaba que habían muerto, pero ellos están en paz.
- Sal 33. R. Bendigo al Señor en todo momento.
- Lc 17, 7-10. Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer.

13 MIÉRCOLES.

- Sab 6, 1-11. Escuchad, reyes, para que aprendáis sabiduría.
- Sal 81. R. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.
- Lc 17, 11-19. ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?

14 JUEVES.

- Sab 7, 22-8, 1. La sabiduría es irradiación de la luz eterna, espejo límpido de la actividad de Dios.
- Sal 118. R. Tu palabra, Señor, es eterna.
- Lc 17, 20-25. El reino de Dios está en medio de vosotros.

15 VIERNES.

- Sab 13, 1-9. Si fueron capaces de escudriñar el universo, ¿cómo no encontraron antes a su Señor?
- Sal 18. R. El cielo proclama la gloria de Dios.
- Lc 17, 26-37. El día que se revele el Hijo del hombre.

16 SÁBADO.

- Sab 18, 14-16; 19, 6-9. Se vio el mar Rojo convertido en camino practicable, y retozaban como corderos.
- Sal 104. R. Recordad las maravillas que hizo el Señor.
- Lc 18, 1-8. Dios hará justicia a sus elegidos que aclaman ante él.

17 DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

- Mal 3, 19-20a. Os iluminará un sol de justicia.
- Sal 97. R. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.
- 2Tes 3, 7-12. Si alguno no quiere trabajar, que no coma.
- Lc 21, 5-19. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

Este mundo tiene fin.

Penúltimo domingo del año litúrgico. El profeta desvela la intervención futura del Señor en favor de su pueblo. Finalmente se hará justicia: condenación para los impíos y salvación para los justos (1 Lect.). Jesús anuncia la destrucción de Jerusalén y el final de los tiempos. Mientras llega este momento se debe permanecer firmes y perseverantes (Ev.). Pablo recrimina la ociosidad de algunos porque creen que la venida del Señor es inminente y les estimula al trabajo y a la fatiga cotidiana (2 Lect.).

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