Liturgia

QUINTA SEMANA DE CUARESMA

30 LUNES.

La Cuaresma: Dios salva, no condena

Dan 13, 1-9. 15-17. 19-30. 33-62. Ahora tengo que morir, siendo inocente.
Sal 22. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo.
Jn 8, 1-11. El que esté sin pecado, que tire la primera piedra.

31 MARTES.

La Cuaresma: Mirar al crucificado es vivir.

Núm 21, 4-9. Los mordidosde serpientes quedarán sanos al mirar a la serpiente de bronce.
Sal 101. Señor, escucha mi oración, que mi grito llegue hasta tí.
Jn 8, 21-30. Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que <<Yo soy>>.

01 MIÉRCOLES.

La Cuaresma: la fidelidad libera

Dan 3, 14-20. 91-92. 95. Envió un ángel a salvar a sus siervos.
Salmo: Dan 3, 52-56. ¡A tí gloria y alabanza por los siglos!
Jn 8, 31-42. Si el Hijo os hace libres, sois realmente libres.

 

02 JUEVES.

La Cuaresma: Guardar la palabra es no reconocer la muerte.

Gén 17, 3-9. Serás padre de muchedumbre de pueblos.
Sal 104. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
Jn 8, 51-59. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día.

03 VIERNES

La Cuaresma: El Señor está con nosotros.

Jer 20, 10-13. El Señor es mi fuerte defensor.
Sal 17. En el peligro invoqué al señor, y él me escuchó.
Jn 10, 31-42. Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de las manos.

04 SÁBADO

La Cuaresma: Subir con Jesús a Jerusalen para reunir a todos los hombres.

Ez 37, 21-28. Los haré una sola nación.
Salmo: Jer 31, 10-13. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
Jn 11, 45-57. Para reunir a los hijos de Dios dispersos.

05 DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR.

Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
Sal 21. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Flp 2, 6-11. Se humilló a sí mismo; por eso Diios lo exaltó sobre todo.
Mt 26, 14--27, 66 . Pasión de nuestro Señor Jesucristo.

La Pasión de Jesús

La liturgia de la Misa de este domingo, después de haber conmemorado la entrada de Jesús en Jerusalén, se centra en la Pasión del Señor, ejemplo de una vida sumisa a la voluntad del Padre. La primera lectura nos presenta la profecía de Isaías sobre ña pasión de Cristo, con el tercer cántico del Siervo del Señor. El salmo responsorial es el que Cristo proclamó estando en la cruz: <<Dios mío, Dios míop, ¿por qué me hasabandonado?>>. Como Ev. se lee la Pasión saegún san Mateo; y clavado en la cruz, lo aclamamos: <<Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre>>, Dios del universo, Yhavé Sabaot, Kyrios, vencedor del pecado y de la muerte (2 lect.).

-9